Ser Zen

Ser Zen, es practicar la gran sentada de los Budas, es decir el zazen, meditaci贸n sentada en posici贸n del loto que es la esencia del budismo.
Por esta pr谩ctica nos volvemos 铆ntimos con nosotros mismos. Esta intimidad acarrea la comprensi贸n de nuestro verdadero ser. Comprender nuestra verdadera naturaleza nos permite armonizarnos y fundirnos con todo el universo y por tanto ponernos en acuerdo con 茅l y seguir el orden c贸smico.
Lo que nos lleva a pensar que no somos tan importantes y a apreciar m谩s el mundo que nos rodea descubri茅ndole tal como es, y no deformado por nuestros prejuicios.
Descubrir el mundo tal como es, nos da la elecci贸n de no aceptar ciegamente las descripciones que nos han hecho desde nuestro nacimiento y la posibilidad de no dejarnos abusar por los dem谩s o por nosotros mismos. Tenemos, pues, la elecci贸n de no dejarse arrastrar en c铆rculos viciosos de los que no se puede salir hasta la muerte.
De 茅sto deriva una sensaci贸n de libertad que nos empuja a creer, pero a creer porque hemos elegido creer y no por superstici贸n. Creer es entonces la expresi贸n de nuestro libre albedr铆o, es una creencia creativa.
Ser Zen, es saberse olvidar de uno mismo y por tanto poderse concentrar en una sola cosa. Hay que saber por qu茅 se hacen las cosas y actuar despu茅s, sin duda ni arrepentimiento. No dudar, es tambi茅n equilibrar el miedo y el valor.
Ser Zen, es saber hacer silencio en el interior de uno mismo y descubrir as铆 nuestra verdadera dimensi贸n, que entonces aparece, como si las palabras la hubieran vuelto cautiva.
Maestro Kosen

